La ciencia ficción como la nueva mitología.

Mi interés por la ciencia ficción está muy vinculado a mi interés por la filosofía. Gracias a ambos discursos es que he podido aproximarme a todo un conjunto nuevo de preguntas y respuestas. Las grandes inquietudes están presentes tanto en la filosofía como en la ciencia ficción, solo que esta segunda está tratando de proyectar, advertirnos e inventar el futuro haciendo uso de todo lo que la tecnociencia nos brinda en la actualidad. La filosofía en cambio tiene toda una historia detrás que nos permite reflexionar sobre el pasado para comprender el presente y proyectar el futuro.

En ambos casos los problemas son muy parecidos, ya que buscan responder las preguntas esenciales de la existencia humana: ¿Qué hacemos aquí? ¿Qué debemos de hacer? ¿Hacia dónde vamos?… Pero la ciencia ficción juega libremente hacia el futuro y nos invita a reflexionar sobre las posibles consecuencias y peligros de la ciencia y tecnología contemporánea.

Si entendemos que los mitos del pasado eran intentos para explicar el universo, orientarnos sobre cómo vivir y darle significado a nuestra existencia, podemos darnos cuenta que la ciencia ficción cumple la misma función que la epopeya de Gilgamesh, o que toda mitología antigua. Por un lado nos explica el universo o nos presenta una imagen de universo; y por otro nos orienta sobre cómo debemos de vivir. Por ejemplo, casi siempre los héroes y heroínas representan modelos morales y a partir de sus aventuras adquirimos ciertas lecciones de vida o cierto aprendizaje y sabiduría. Sea esto en una epopeya como la Odisea, o en la saga de Fundación de Isaac Asimov.

A su vez, la ciencia ficción nos advierte sobre posibles peligros si hacemos tal o cual cosa. Algo muy similar a lo que en el pasado representaba tentar la ira de los dioses, ya que se exponía a una comunidad o incluso a toda la humanidad ante un posible castigo divino. Hoy en día la retórica ha cambiado pero el objetivo parece ser el mismo: crear conciencia y miedo a partir de una advertencia. Solo que en la ciencia ficción esta advertencia se presenta como la consecuencia de la incapacidad humana para de predecir las repercusiones y riesgos del uso o abuso de ciertas tecnologías y saberes.

Lo que en el pasado representaba la ira de los dioses, como en las diversas versiones del diluvio, hoy lo representan las terribles consecuencias del uso de ciertas tecnologías, como los CFS´s y su impacto en la capa de ozono, el riesgo de que las Inteligencias Artificiales se rebelen, el cambio climático, la sobrepoblación, injusticia, y tantos otros problemas fruto de nuestro asombroso éxito en el uso y progreso del saber tecno científico; finalmente no habría ni sobrepoblación ni contaminación si no hubiera tanto avance en la medicina, ingeniería, electrónica… Hoy en día los humanos padecemos de exceso de éxito.

De modo que nuestro éxito tecnocientífico nos enfrenta a situaciones nunca antes vistas y por tanto necesitamos reformular las viejas preguntas para buscar nuevas respuestas. Las dudas y dilemas de hoy tienen que ver con las consecuencias del uso y abuso de nuestro poder tecnocientífico, por eso Van Rensselaer Potter definió la bioética como la ciencia de la sobrevivencia, e invitaba a tomar en cuenta todos los saberes actuales para poder guiar sensatamente el comportamiento humano y de este modo no sólo sobrevivir, sino ser capaces de creas las condiciones optimas para el florecimiento humano y social.

Si no podemos incorporar a las ciencias humanas y naturales en la toma de decisiones actuales para orientar la vida humana, corremos el riesgo de no poder responder a tiempo respecto a las diferentes catástrofes y problemáticas que nuestro exceso de éxito ha generado (sobrepoblación, contaminación, desigualdad…). La ciencia ficción cumple el papel de advertirnos sobre posibles riesgos y por ello nos invita a guiar nuestro actuar con cautela y responsabilidad. Nos presenta futuros posibles como una invitación a tomar conciencia respecto de los grandes dilemas, riesgos y retos actuales. Por eso creo que es posible afirmar que la ciencia ficción cumple un papel muy similar al que desempeñaron las antiguas mitologías, y en ese sentido la podemos considerar nuestra nueva mitología.

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