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7 capítulos de Los Simpsons para este mes del amor y la amistad

Desamor, soledad, comunicación, infidelidades y almas gemelas. Los Simpsons, en sus diversos episodios, han abordado el tema del amor desde diferentes ángulos. La siguiente lista no pretende ser exhaustiva, sino tan sólo ofrecer algunas reflexiones sobre lo que podemos aprender de las relaciones amorosas a partir de siete episodios de la serie favorita de nuestro corazón.

7. La última tentación de Homero, T5E9

Al hablar sobre amor y relaciones interpersonales, una pregunta que suele surgir con frecuencia es ¿Por qué alguien llegaría a cometer una infidelidad? ¿por qué alguien podría engañar a la esposa que ama y con la que lleva años casado? Si bien estas preguntas podrían resolverse con una discusión sobre monogamia y poliamor, existen también otras respuestas. En el caso de Homero, por lo menos, no pareciera ser este el problema. En realidad, parece que es sólo el caso de Margo el que ha llevado a Homero a pensar en engañar a Marge. El episodio juega más con la idea sobre cómo la monotonía y la costumbre pueden desgastar una relación de años, y esto pareciera quedar reflejado en la playera icónica de Marge, ese “castigo de Dios”. Lejos quedó la etapa de la idealización, en donde se experimenta esa atracción inicial que lleva a ambos a descubrir qué tienen en común. Al final, este episodio nos invita a pensar cómo dos personas que llevan muchos años juntas podría reencontrarse y valorar de nuevo su relación.

6. El amante de Lady Bouvier, T5E21

El amante de Lady Bouvier es un episodio lleno de referencias cinematográficas clásicas, desde Chaplin hasta la película de “El Graduado”. La premisa del episodio es que Abraham Simpson se enamora de Lady Bouvier, la mamá de Marge. Pero tan pronto se da cuenta de sus intenciones, Abraham se encuentra con un rival: el mismo Burns ha decidido poner todo su empeño por conquistar a su interés amoroso. Este episodio tiene la belleza de proponer que para el amor no hay edad, que nunca somos “demasiado viejos” para enamorarnos y sentir todo aquello que creíamos exclusivo de la adolescencia. Además, tiene uno de mis diálogos favoritos de los Simpsons, que refleja cómo el amor supone un elemento de misterio que, aunque nos esforcemos, nunca logramos comprender del todo:

“Sabes, tú me recuerdas un poema del que ya no me acuerdo, una canción que nunca existió, y un lugar al que no creo que haya ido nunca.”

5. Bart el amante T3E16

Lo que comienza como una mala broma de Bart hacia Edna Krabbaple, se convierte hacia el final en un episodio que nos habla sobre la necesidad de sentir que aún podemos encontrar una conexión significativa en un mundo indiferente. Es un episodio que nos habla sobre la soledad, y sobre el miedo a no encontrar a alguien con quien poder compartir los detalles de nuestra vida. En una época en la que aplicaciones como Tinder o Bumble han transformado la forma de conocer nuevas personas, este episodio se siente especialmente vigente porque, aunque pareciera que estamos más conectados que nunca, esto no ha aminorado nuestro deseo por construir relaciones que nos ayuden a encontrar sentido en lo cotidiano.

4. La chica nueva T4E8

Este episodio tiene uno de los segmentos más recordados por los fans de Los Simpsons. ¿Quién de nosotros puede olvidar la legendaria y despiadada frase: “ya no necesitarás esto”? Si reflexionamos por qué este episodio se ha quedado tanto con nosotros, creo que una respuesta plausible es que todos hemos sido rechazados alguna vez. Cuando nos enteramos de que esa persona especial no nos corresponde, normalmente todas las expectativas y recursos emocionales que habíamos invertido en esa persona se desmoronan tan dolorosamente que no es difícil relacionarnos con esa imagen de alguien arrancándonos el corazón para después tirarlo a la basura. Bart, como todos nosotros en algún momento de nuestras vidas, proyectó tantas esperanzas en Laura que ya había imaginado un mundo en el cual podrían ser felices juntos, lejos de Jimbo y de todos los obstáculos posibles. Sin embargo, como suele ocurrir, este mundo era tan sólo de Bart, no era algo compartido, y por eso no pudo resistir mucho tiempo. Al final, todos tenemos que “lavarnos la mano” que prometimos que jamás lavaríamos, y seguir adelante.

3. La boda de Lisa T6E19

Este episodio tiene notas trágicas porque, como bien dice la adivina, es la historia de una relación neurótica y enfermiza que termina mal. Todo ocurre en el 2010, cuando Lisa conoce en la universidad a John, un inglés con los mismos intereses y competitividad que ella. Su rivalidad inicial se convierte rápidamente en una relación amorosa que llega hasta una propuesta matrimonial en muy poco tiempo. Este episodio es bueno al reflejar cómo la familia puede influir en nuestras relaciones amorosas. Aunque es una obviedad decir que una relación es de dos y tan sólo de dos, es difícil negar que nuestras familias tienen un peso primordial al momento de elegir y mantener nuestras relaciones. En este caso, Lisa no puede estar con alguien que le pida dejar de ver a su familia. Incluso reconociendo que ella es la primera en avergonzarse de Homero, sabe que no por ello lo ama menos. Se trata de admitir que, en cierto sentido, somos quienes somos gracias a nuestras familias y que éstas, aunque disfuncionales, extravagantes y problemáticas, siempre tendrán un papel que jugar al elegir con quién queremos compartir nuestra vida.

2. Yo amo a Lisa, T4E15

Este episodio es un clásico y aunque podríamos interpretarlo también como una historia de rechazo o de un amor no correspondido, creo que podemos encontrar una forma más interesante de leerlo si lo asociamos con la importancia de la comunicación dentro de las relaciones interpersonales. Hay dos momentos icónicos en este episodio al respecto. Lisa le pregunta a sus padres cómo puede decirle a un chico que no le gusta, a lo cual Homero contesta: “Ya lo he oído todo: te quiero como amigo, deberíamos ver a otras personas, no me dejan mis papás, mi amor es el mar, no quiero matarte pero si me obligas… detesto a todos los hombres” Marge, por su parte, tampoco le dice a Lisa que diga la verdad sino que conteste en su lugar que “se siente halagada pero que no se siente preparada para eso.” Al mismo tiempo, Rafa le pregunta a su papá cómo gustarle a una niña, a lo que el jefe Gorgory le dice que es lo mismo que abrir una nuez, todo se trata de perseverancia. Rafa insistirá en sus intentos por gustarle a Lisa, hasta que ella explote y todos podamos observar el momento exacto en el que se le rompe el corazón. Si nos basamos en la estrategia de mandar evasivas/perseverar, sólo llegaremos a un callejón sin salida. Al final del episodio, Rafa y Lisa pueden hablar y decidir que serán tan sólo amigos. Y este episodio podría ayudarnos a entender que es mejor ser empáticos y sinceros, que tratar de postergar/forzar lo inevitable.

1. El misterioso viaje de nuestro Homero, T8E9

La creencia en un alma gemela implica que necesitamos de otra persona hasta tal punto que, sin ella, estaríamos incompletos. Esta idea —que puede rastrearse de alguna forma hasta El Banquete de Platón—, supone que en el mundo hay una persona destinada para nosotros, tanto como nosotros para ella. Las relaciones amorosas se entienden como un reencuentro entre dos partes que se habían separado y que ahora pueden vuelven a unirse. Después de consumir los chiles de la locura guatemalteca, Homero conoce al Coyote Cósmico quien le pregunta si está seguro de que Marge sea su alma gemela. A partir de esta duda, Homero comienza a buscar pistas para confirmar que Marge es la persona que lo completa. Homero compara sus discos y gustos musicales llegando a la conclusión de que no tienen nada en común, que Marge no lo entiende y que por ello no podría ser “su espíritu hermano.” Sin embargo, al final del episodio, Marge sabe perfectamente dónde encontrar a Homero porque sabe pequeños detalles sobre él: que caminaría porque odia al transporte público, que le gustan las luces parpadeantes “como las lucecitas de la wafflera o el muñequito de los semáforos”, y que él caminaría sólo hacia donde bajan las colinas de Springfield. Al final, el episodio nos dice que el lazo cósmico y el profundo vínculo místico de un “alma gemela” no se trata tanto de tener intereses en común, como de saber cuidarse mutuamente y de conocer a esa persona hasta en esos pequeños detalles que podrían parecer intrascendentes, pero que no lo son para nosotros.

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