Brenda I. Zamora Mortara

No se trata de encajar sino de aceptar

No se trata de encajar sino de aceptar

Cuando tenía doce años fue mi primera menstruación, le conté a mi mamá y se alegró, más allá de un suceso histórico trascendental, marcó la etapa de cambios en mi cuerpo, desde el crecimiento de mis senos hasta el vello púbico que me resultaba realmente desagradable. Me gustaba mi aspecto de niña, no quería que […]